martes, 7 de mayo de 2019



Un líder pone la dirección, da la guía y motiva a las personas para lograr los objetivos y las metas trazadas. 

Ser líder significa acompañar al equipo, favoreciendo el crecimiento de cada uno de sus integrantes. También significa guiar, orientar y dirigir una organización. El líder debe conducir las actividades, ordenar y organizar su funcionamiento y representarla ante otras instituciones. 




Diferentes autores hacen hincapié en el concepto de Inteligencia Emocional, consistente en un conjunto de habilidades para reconocer, comprender y usar la información emocional sobre uno mismo y los otros, con el fin de guiar a un rendimiento eficaz o superior (Goleman, 2002). 


Los principales rasgos que se han identificado en los líderes, podrían agruparse en cuatro dimensiones: 1) Conciencia de uno mismo, 2) Autogestión, 3) Conciencia social y 4) Gestión de relaciones. (Petrides, K.V. & Furnham, A. (2003:309 y sgtes.). Analicemos brevemente cada una de ellas:


1) Conciencia de uno mismo: los líderes son personas sinceras y auténticas, capaces de hablar de sus emociones y de expresar con convicción la visión que les guía. A menudo ven la imagen global de una determinada situación compleja e intuyen el curso de acción más adecuado. 

Los líderes reconocen sus fortalezas y debilidades, por ello admiten de buen grado la crítica y el feedback constructivo. La confianza en ellos mismos les determina como personas con fuerte sensación de presencia y de seguridad, ayudándoles a destacar en el seno del grupo. 

2) Autogestión: uno de los rasgos distintivos de los líderes es el autocontrol que les proporciona la serenidad y lucidez necesaria para afrontar situaciones críticas. Son personas transparentes; así la expresión sincera de sus propios sentimientos, creencias y acciones posibilitan su integridad. Inspiran confianza y credibilidad. 

Son personas flexibles para afrontar nuevos retos, adaptándose con rapidez a los cambios. Pragmáticos que no tienen problema alguno en ponerse objetivos difíciles y mensurables. Capaces de calcular los riesgos para que sus objetivos sean alcanzables y merezcan la pena. Los líderes poseen un alto sentido de la eficacia, no esperan que las oportunidades se les presenten sino que las aprovechan o las crean. 

  
Destaca de su personalidad el optimismo con el cual son capaces de afrontar las circunstancias adversas, considerándolas más como una oportunidad o un contratiempo que como una amenaza.

3) Conciencia social: los líderes empáticos son capaces de conectar con las personas y sus emociones. Saben escuchar con atención y comprender la perspectiva de los demás. Además, poseen una agudizada conciencia social capaz de detectar las relaciones de poder y de comprender los vínculos sociales que subyacen y configuran la organización. Entre sus cometidos está el saber generar el idóneo clima social para establecer una buena relación, con el cliente o el consumidor, garantizando la satisfacción del mismo. 

4) Gestión de relaciones: los líderes inspiran a otros miembros y saben movilizar a sus empleados en torno a un objetivo compartido. Su poder de influencia va desde la capacidad de adaptarse a cada interlocutor hasta saber rodearse de personas que crean redes de apoyo para llevar a la práctica una 
determinada iniciativa. Todo ello mostrando un interés por los subordinados y comprendiendo sus objetivos, fortalezas y debilidades. Facilitando el feedback oportuno y constructivo, con el fin de buscar el desarrollo personal de los demás.

Para concluir este punto señalaremos algunas de las habilidades de los líderes:


  • Son buenos gestores del cambio, capaces de reconocer la necesidad del mismo.
  • Son expertos en resolver conflictos para sacar partido de todas las situaciones. 
  • Comprenden los diferentes puntos de vista y saben el modo de articular un ideal común que todos puedan suscribir. 
  • Trabajan en equipo generando una atmósfera de colaboración amistosa, de respeto, utilidad y cooperación. 
  • Facilitan la democracia y la participación del grupo. 
  • Son buenos constructores de equipos, que se dan cuenta de lo que interesa a las personas y buscan formas eficientes de organizarse. 

FUENTE:

https://core.ac.uk/download/pdf/61509924.pdf 

2 comentarios:

  1. en conclusión a partir de resultados de investigaciones sobre Inteligencia Emocional y su relación estrecha con el liderazgo, Goleman y otros autores, impulsan la teoría en la que se establece que los grandes líderes son personas que saben manejar las emociones (las propias y las de los otros), en una dirección positiva, de forma que movilizan lo mejor de cada persona. La clave del liderazgo se asienta en las competencias de inteligencia emocional, es decir, en el modo en que el líder gestiona la relación consigo mismo y con los demás.

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  2. Gracias por compartir este articulo con nosotros y explicarlo de manera más detallada los conceptos.

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